jueves, 25 de agosto de 2016

Cuatro consejos para construir un buen lugar de trabajo

Los empleados tienden a sentirse mucho mejor cuando la administración es transparente sobre el progreso, los objetivos y acciones de la compañía

Equipos y Talento.- Gracias a una retroalimentación honesta de los empleados, las conexiones de la compañía y el programa de reclutamiento, Glassdoor empresa dedicada al área de empleo y reclutamiento, ha volcado sus objetivos en conectar a los trabajadores y las organizaciones, así como proporcionar a los empleados potenciales la información más transparente posible.

Según un estudio de Glassdoorpublicado en Forbes, el 60% de los empleados tienen el llamado “remordimiento de los compradores” después de unirse a una empresa, por ello, esta empresa busca dar a la gente las herramientas adecuadas para elegir la compañía que es más adecuado para ellos. Una de esas herramientas es la lista anual de los 50 mejores lugares para trabajar que elabora Glassdoor, desglosado por número de empleados.

Pero ¿cómo puede una organización conseguir un lugar en esta lista? Dos empleados la empresa han compartido sus ideas sobre cómo, cada empresa, puede ser un buen lugar para trabajar:

1.- No tener miedo. Para estar en la carrera, las empresas deben tener una cierta cantidad de revisiones de empleados y, si bien la adopción de nuevas tecnologías y prácticas puede ser difícil para algunas organizaciones, los líderes de Glassdoor recomiendan que las empresas no tengan miedo, en discutir, repensar e incorporar nuevas metodologías de trabajo.

2.- Crear una cultura. No se trata de ofrecer una serie de ventajas a los trabajadores, a pesar de que a menudo juega un gran papel, sino de crear culturas corporativas fuertes que comprometan a los empleados con su trabajo. Para medir cómo es percibida la cultura es necesario hablar con todos los empleados que pueda y obtener sus comentarios sobre los valores, su sentir y misión de la organización. De hecho, los trabajadores que son entusiastas hacia la cultura de su empresa son propensos a ser más positivos.

3.- Ser transparente. Uno de los aspectos más valiosos de la cultura corporativa en todos los ámbitos es la transparencia. Los empleados tienden a sentirse mucho mejor cuando la administración es transparente sobre el progreso, los objetivos y acciones de la compañía.

4.- Fomentar la retroalimentación honesta. Las empresas deben fomentar la retroalimentación honesta, lo que mejora su visibilidad y proporciona una gestión con un feedback actualizado sobre lo que los empleados realmente piensan y lo que quieren ver a la compañía hacer.


miércoles, 24 de agosto de 2016

Carles Ramió: Tres métodos de planificación estratégica para un ayuntamiento

"El plan estratégico implica definir la visión, la misión, los valores y los objetivos estratégicos"

Carles Ramió. Blog EsPúblico.- La planificación estratégica trata de hacer un relato sobre lo que se aspira a hacer, en una institución o en un ámbito de gestión, en el futuro y para ello suele ser muy útil un plan estratégico. El plan estratégico implica definir la visión, la misión, los valores y los objetivos estratégicos que son los ingredientes que facilitan una exposición robusta y motivada sobre la identidad de la institución y sus áreas estratégicas de acción de cara al futuro.

También ayuda a posicionarse ya que la parte previa de un plan estratégico que suele ser el apartado del diagnóstico en el que se apuntan los puntos fuertes y débiles de la institución y las oportunidades y amenazas del momento organizativo en relación a su situación interna y a los cambios en las demandas que formula el entorno. En este sentido la planificación estratégica es la base conceptual de unos objetivos que posteriormente deberán ser más sólidos y precisos. A los cargos políticos les suelen gustar los planes estratégicos y a los empleados públicos no tanto. 

Se suelen criticar los documentos generados a partir de una planificación estratégica en el sentido que suelen ser excesivamente genéricos y que concretan poco. “Sí, todo precioso y muy bien escrito,  ¿pero qué tengo que hacer exactamente?” suele preguntarse un empleado público. Aquí, en cambio, sostenemos la opinión que es importante en la dimensión de los objetivos poseer un documento de planificación estratégica. Esta actividad se asemeja a la construcción de los cimientos de un edificio: implican un elevado coste de tiempo y de recursos económicos y no se percibe, aparentemente, como obra realizada ya que no se trabaja todavía en el edificio que surge a partir del suelo. Pero una organización con unos buenos cimientos es mucho más sólida y consistente de la que no los posee. Es muy importante, a mi entender, poseer un relato conceptual robusto sobre lo que se quiere hacer y por qué se quiere hacer. Este discurso (en la práctica no es más que un discurso) aporta una gran solvencia interna y relacional a la organización o ámbito de gestión que estemos dirigiendo.

Hay distintos tipos de planificación estratégica en función de los objetivos buscados y de la metodología empleada. Aunque no hay unanimidad en la literatura en la utilización de los términos se pueden distinguir tres tipos de planificación estratégica:

1- Plan estratégico: es la planificación estratégica que lleva incorporada la participación y que en su elaboración participan tanto los grupos internos de la organización u organismo (políticos y empleados públicos) y grupos externos interesados en la materia (grupos de interés y ciudadanos). Es una planificación estratégica que busca y consigue un plus de legitimidad democrática. Este es su punto fuerte. Los inconvenientes de esta metodología es que su elaboración se demora mucho en el tiempo (para una organización de tamaño considerable se puede tardar unos dos años), es muy costosa a nivel económico y el resultado suele ser excesivamente genérico y ambiguo. Como es el resultado de la participación, de la negociación y de la transacción entre diversos colectivos y personas los consensos suelen ser sobre mínimos y no sobre máximos.

2- Plan director: es otra metodología de planificación estratégica pero que no implica participación ni legitimidad democrática. Un político, un alcalde por ejemplo, se puede preguntar (y con toda la razón): “¿por qué necesito consensuar nada ni poseer más legitimidad democrática de la que ya gozo al ganar las elecciones con un programa político y de gestión?” En efecto un alcalde atesora, de entrada, suficiente legitimidad democrática y puede planificar y tomar decisiones de forma unilateral en la mayor parte de las políticas públicas salvo en las más críticas y controvertidas que requieran un reforzamiento de la legitimidad. La metodología de un plan director también consiste en detectar las opiniones y reflexiones de diversos actores pero no como actores políticos sino como colectivos y personas que poseen un discurso conceptual propio sobre el tema objeto de reflexión. Por ejemplo si se entrevista a un sindicalista no se hace porque sea sindicalista (es decir un actor influyente políticamente) sino porque se ha detectado que posee un relato interesante sobre el tema y que es necesario e importante incorporarlo en el análisis. En un plan director se busca el concurso de los expertos pero la decisión se adopta de forma unilateral por el equipo de gobierno. Las ventajas de un plan director son: que es más rápido en tiempo (un municipio o un ámbito sectorial complejo suele demorarse menos de una año), menos costoso económicamente y el documento resultante es más explícito y concreto ya que es un documento de gobierno y no de consenso.

3- Plan de actuaciones o de actividades: aquí la planificación estratégica la elabora de forma unilateral el equipo de gobierno con sus colaboradores. Es un método menos completo en el sentido que maneja menos información experta pero es muy rápido y permite un elevado grado de concreción. Es tan rápido que se puede elaborar en unas pocas semanas o, incluso, en unos pocos días.


No hay una metodología mejor que otra sino que se trata de un ámbito contingente, como la mayoría de los ítems organizativos, y por lo tanto, se elige el mejor método en función de la complejidad del ámbito, de la presión política, del tiempo político disponible, del momento de la organización, etc.  Por ejemplo, si uno ocupa un cargo político o técnico de alto riesgo y que, por ello, es objeto de mucha movilidad (hay cargos que suelen estar ocupados de media, como mucho, durante dos años) pues no tiene sentido, por motivos de falta de tiempo, hacer un plan estratégico y, quizás, tampoco un plan director y no lo queda más remedio que impulsar un plan de actuaciones.

martes, 23 de agosto de 2016

La Oficina de Conflictos de Intereses sólo ha vetado el paso al sector privado de dos altos cargos en diez años

Durante el mismo periodo, 194 altos cargos recibieron el permiso de esta entidad para realizar actividades privadas

Diario.es.- La Oficina de Conflictos de Intereses, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, solo ha dictado dos resoluciones de incompatibilidad en la última década para ex altos cargos del Gobierno que querían incorporarse al sector privado durante los dos años siguientes a su cese, según datos obtenidos de una petición de información enviada por el diario.es a través del Portal de Transparencia.

Durante el mismo periodo, 194 altos cargos recibieron el permiso de esta entidad para realizar actividades privadas en cotizadas españolas, empresas de armas y compañías del Ibex.

La ley de regulación de altos cargos aprobada en 2006 establece que cuando estos últimos quieran prestar “servicios en entidades privadas afectadas por decisiones relacionadas con el cargo desempeñado” durante el periodo de dos años tras el cese “deben solicitar y obtener la autorización” del Gobierno. La Oficina es la encargada de fiscalizar las actividades privadas de los altos cargos que han cesado de sus responsabilidades.

La entidad solo halló incompatibilidad con el nuevo puesto privado en dos ocasiones durante los últimos diez años: los casos de Lourdes Arana y Alfonso Martinell.

Lourdes Arana, ex directora general de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), recibió la negativa del Gobierno para incorporarse como directora en la Universidad privada de Deusto. La Oficina determinó que la nueva actividad era contraria a la ley de conflicto de intereses, ya que la FECYT había adjudicado a la universidad cuatro contratos por 14.000 euros y una ayuda de 20.000 durante su periodo como máxima responsable de la entidad pública.

Argumentación de la Oficina de Conflicto de Intereses para negar la compatibilidad a Lourdes Arana para trabajar para la Universidad de Deusto
Argumentación de la Oficina de Conflicto de Intereses para negar la compatibilidad a Lourdes Arana para trabajar para la Universidad de Deusto

Nombrada en mayo de 2009, durante el mandato de Cristina Garmendia como ministra de Ciencia (e Innovación), Arana sí recibió el permiso para constituir su propia empresa de consultoría.

Alfonso Martinell fue director general de Relaciones Culturales y Científicas de la Agencia de Cooperación Española (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, entre 2004 y 2008. En enero de 2009, solicitó la autorización para firmar un contrato de servicios con la Fundación Carolina, de naturaleza público-privada.

Resolución de la Oficina de Conflicto de Intereses negando la compatibilidad a Alfonso Martinell
El Gobierno resolvió que ese contrato era incompatible ya que los ex altos cargos no pueden “celebrar contratos de asistencia técnica o de servicios con las Administraciones Públicas durante los dos años siguientes a su cese. Sin embargo, la Oficina sí le autorizó a firmar un contrato para la producción de materiales didácticos con la AECID, la agencia de cooperación donde fue director general.

"A rajatabla"
Fuentes del Ministerio de Hacienda defienden que el organismo “cumple a rajatabla” la Ley de Altos Cargos y aseguran que sus resoluciones se basan en los informes de los organismos competentes. Apenas el 0,5% (2 de 363) de las resoluciones referidas a altos cargos que querían realizar “actividades privadas” tras su cese vetaron el fichaje por el sector privado desde su creación en 2006.

Un informe del Tribunal de Cuentas ya denunció este año el funcionamiento interno de la Oficina, al asegurar que no estaba cumpliendo con los objetivos con los que fue creada. El documento, que analiza la fiscalización del organismo entre 2012 y 2014, critica que la Oficina se limitó a solicitar aclaraciones a los ex altos cargos sobre sus declaraciones de bienes y actividades pero "no desarrolló las facultades que le atribuye la ley para verificar e investigar" la información declarada.

El informe también denuncia que durante ese periodo no se tramitó ni conoció denuncia alguna sobre presuntos incumplimientos de la ley de incompatibilidades. “Está claro que cabe una interpretación más estricta de la ley”, opina Marcos Vaquer, catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III. “Otra cosa es que la Oficina de Conflicto de Intereses no quiera hacerlo de esa manera”, opina.

La independencia del organismo también está en entredicho. Expertos y catedráticos en Derecho Administrativo pidieron en el Congreso dotarla de mayor independencia. “¿Qué autonomía vas a tener si estás inserto en la estructura jerárquica de un Ministerio?”, critica Vaquer, que formó parte del grupo de expertos universitarios. Entre las soluciones propuestas, destaca la adscripción del organismo al Congreso o al Consejo de Transparencia.

En 2006, cuando se aprobó la ley y se creó la Oficina, la corrupción solo estaba entre los tres principales problemas de España para un 0,6% de los españoles. Casi diez años después, la percepción de este problema ya se encuentra en el podio para casi la mitad de la población española: más de un 40% lo ve entre los tres principales problemas del país.

Aunque la nueva ley de altos cargos, aprobada en 2015, actualizó la anterior, no contenía ningún cambio relevante. Las autorizaciones para altos cargos se siguen limitando a los dos años siguientes tras el cese, la Oficina sigue dependiendo del Gobierno y los supuestos de incompatibilidad no se han endurecido. “Es verdad que la ley es mejorable, pero sigue dejando un margen de interpretación y se podría aplicar de manera más estricta”, sentencia Vaquer.

Autorizaciones con polémica
Entre las autorizaciones concedidas por la Oficina en los últimos diez años están los casos de siete ex altos cargos de Defensa que fueron autorizados a trabajar para empresas de armas tras su cese, como publicó eldiario.es. Esas compañías de armamento percibieron 3.680 millones de euros en adjudicaciones de Defensa durante el periodo en el que desempeñaron puestos de alta responsabilidad en el Ministerio.

La Oficina no halló ninguna incompatibilidad en trabajar para una empresa de armas justo después de ser alto cargo en el departamento de Defensa. Una cuestión denunciada por Compromís, que ha pedido explicaciones al Gobierno en el Congreso. Denuncian un posible caso de "puertas giratorias" de ex altos cargos del Ministerio de Defensa y piden saber el motivo por el que se habrían autorizado.

lunes, 22 de agosto de 2016

Mercedes Fuertes: Rendir cuentas antes de facilitar una nueva financiación

"Es desolador advertir cómo unos responsables políticos se mueven sólo ante la amenaza de una sanción"

Mercedes Fuertes *. Blog EsPúblico.com.- Hace unos días el Tribunal de Cuentas ha publicado su Informe de fiscalización del sector público local correspondiente al año 2014 (Informe 1163, de 30 de junio de 2016). Un importante documento que recoge el resultado del examen que ha realizado sobre las cuentas presentadas por gran parte de las Administraciones locales.

Para quienes hemos leído anteriores Informes lamentablemente resuenan algunos párrafos como estribillos, pues el órgano de fiscalización nos sigue señalando que hay Administraciones que no envían la obligada documentación, que se repiten conocidas infracciones de las normas contables o de contratación pública… Hace bien en insistir con tenacidad en estas consideraciones el Tribunal porque, sin duda, entre las muchas faenas que deberán atender las nuevas Cortes esté la necesaria regulación de una suficiente financiación local, así como la reordenación de estas Administraciones.

Muchos programas electorales nos habían anunciado ya algunas propuestas. Sin embargo, debería exigirse a diputados y senadores, a cualquier autoridad pública que anuncie su propósito de reforma de la planta local, haberse leído las conclusiones y recomendaciones de este Informe. De manera previa a que un representante público anunciara una declaración para resumir sus propuestas, se le debería interrumpir para comprobar primero si ha entendido bien la opinión que refleja el Tribunal de Cuentas en esas últimas páginas que condensan bien el resumen de tanto trabajo. Porque, además, si ese responsable público tiene interés en reformar, sin duda esas páginas le llevarán a confirmar otros datos que con extensión aparecen en los gráficos o qué ocurre con su Ayuntamiento, Mancomunidad o Entidad local… pues una completa bases de datos, que recoge qué hace cada Administración, está al alcance de un clic en la página web rendiciondecuentas.es”.

No es razonable que los responsables públicos pretendan reordenar la Administración local sin saber su número y distinta entidad, sin conocer que hay decenas de entidades y sociedades públicas que están sin actividad, que si bien es necesario conseguir una suficiente financiación local, resulta indispensable saber cómo han satisfecho hasta ahora tantas Administraciones la imprescindible rendición de cuentas y otras obligaciones financieras que recogen otras Leyes. Porque, según constata el citado Tribunal, todavía hay un porcentaje muy significativo de Administraciones que incumplen. Alrededor de un veinte por ciento. Un alto número pues nadie puede poner en duda que una de las primeras obligaciones de toda Administración, de todo gestor sería rendir cuentas de los fondos públicos utilizados.

Menos presión= despreocupación
Sorprende que las entidades locales menores, que el año anterior habían satisfecho esta obligación, la hayan desatendido el año pasado. No ha cuajado esta buena práctica política. Al no existir ya ninguna amenaza de desaparición, se han relajado y han vuelto a despreocuparse. Es desolador advertir cómo unos responsables políticos se mueven sólo ante la amenaza de una sanción. De ahí, que muchos insistamos, como también defiende el Tribunal de Cuentas, en impedir que las Administraciones incumplidoras puedan acudir a las convocatorias de ayudas y subvenciones. Del mismo modo que la Ley general de subvenciones niega la condición de beneficiario a quienes deban reintegrar subvenciones indebidamente percibidas o hayan sido sancionados con la pérdida de obtener subvenciones; del mismo modo las Administraciones que no rindan cuentas de los fondos recibidos deberían quedar imposibilitadas temporalmente para obtener más recursos.

Interesará también a los diputados y senadores conocer, como recuerda este Informe, las carencias de muchas Administraciones para contar con interventores y funcionarios de habilitación nacional; los problemas de las agrupaciones forzosas y la buena asistencia de los servicios de las Diputaciones provinciales. Y, además, cómo nos interesa a los ciudadanos que se incorporen nuevos instrumentos para analizar con rigor las propuestas de presupuestos locales, mecanismos para afinar en una más certera previsión de ingresos, lo adecuado de las propuestas para reducir el déficit y el endeudamiento, o que las inversiones estén bien estudiadas y no sorprendan con desmesurados incrementos. En este sentido, hay que aplaudir la actividad que está realizando otro relevante organismo público, la denominada Autoridad independiente de responsabilidad fiscal.

En fin, que urge que diputados y senadores avancen en algunas reformas legislativas pero siempre apoyados en la pértiga de completos informes y estudios

*Mercedes Fuertes López es catedrática de Derecho Administrativo en la Universidad de León. Vocal permanente de la Comision General de Codificación.

sábado, 20 de agosto de 2016

Formación CEMCi: Diploma de Especialización en Gestión Pública Local

Modalidad Formación virtual. Dirección académica / Coordinación
Rafael Jiménez Asensio. Del 21 de septiembre al 13 de diciembre de 2016. Fecha límite de inscripción: 6 de septiembre de 2016. Ver bases

CEMCI.- Este Diploma de especialización en Gestión Pública Local aborda algunas de las cuestiones nucleares a las que se enfrentan en estos momentos los niveles locales de gobierno y, en concreto, sus estructuras organizativas.

En primer lugar (Módulo I) se analiza conceptualmente el tema de la Gobernanza Local y cuáles son sus dimensiones, para pasar a prestar atención especial sobre la dimensión intraorganizativa de la Gobernanza. Para ello se focaliza la atención sobre la Organización y la Administración Pública Local, sus estructuras, la cultura organizativa y el cambio organizativos, aunque estos últimos puntos se desarrollan en el Módulo III. Asimismo se prestará atención a la Gestión estratégica y a la mejora organizativa.

En segundo lugar (Módulo II), bajo el Título genérico de “Habilidades Directivas: Política y Dirección Pública Local (competencias institucionales), se presta atención a cuáles son las competencias institucionales, tanto políticas como directivas o de cuadros de responsabilidad, que se deben desarrollar cabalmente para disponer de un alineamiento adecuado entre Política y Gestión. Se analiza, desde una perspectiva institucional, la Dirección Pública Local, sus debilidades y algunas buenas prácticas, así como se abordan detalladamente el haz de competencias institucionales que los directivos locales y los mandos intermedios deben desarrollar para disponer de garantías de éxito en su gestión.

En tercer lugar (Módulo III), desde un enfoque alejado de las competencias, se pretende de forma complementaria reflexionar y analizar las capacidades para la dirección de equipos y personas en el momento actual. Con especial tratamiento de las cuestiones vinculadas con la gestión de equipos, el desarrollo de responsabilidades y del compromiso con la organización, así como desarrollar las herramientas principales para una gestión del conocimiento orientada al desarrollo profesional. Asimismo, se pretende poner el foco de atención en fomentar en las estructuras locales una cultura de la innovación y mejora continua.

Destinatarios.- Los destinatarios de las actividades formativas integrantes del Máster en Dirección Pública Local son cargos electos de las Entidades Locales, directivos públicos, funcionarios locales con habilitación de carácter nacional y empleados públicos, al servicio de las Entidades Locales, que tengan a su cargo funciones de dirección, organización, modernización y gestión en algunas de las materias objeto del Máster. Si el número de solicitudes lo permitiese, podrán ser admitidos solicitantes que presten servicios en la Junta de Andalucía u otras administraciones y entidades públicas.

Objetivos.- Desarrollar un marco conceptual de la Gobernanza Local con especial hincapié en la dimensión intraorganizativa. Impulsar la innovación organizativa y la gestión estratégica.

Contribuir a un mejor alineamiento entre Política y gestión en el ámbito local de gobierno, analizando el marco conceptual desde una perspectiva institucional de las estructuras de gobierno y dirección pública local, con especial atención a las competencias institucionales.

Reflexionar complementaria reflexionar y analizar las capacidades para la dirección de equipos y personas en el momento actual, cultivar la cultura de la responsabilidad y el compromiso, así como analizar los componentes y factores clave para una gestión del conocimiento orientada a crear una cultura de la innovación en las administraciones locales.

Avance de programa
1. Módulo I: Gobernanza e innovación organizativa en los gobiernos locales

2. Módulo II: Habilidades directivas (I): Política y dirección pública en los gobiernos locales: competencias institucionales.

3. Módulo III: Habilidades directivas (II): Las personas en las organizaciones.


Precio 750.00 €-Duración. Horas de asistencia: 120 horas. Horas con aprovechamiento: 150 horas.

viernes, 19 de agosto de 2016

delaJustica.com: Las 30 cosas que realmente fastidian al ciudadano de la Justicia

"Pero lo que más le fastidia es saber que si existe otro riesgo de sus intereses o derechos, si no quiere echarse al monte con la escopeta, no tiene más remedio que confiar nuevamente en la ruleta judicial"

José Ramón Chaves. Blog delajusticia.com.- Suele decirse gráficamente y con cruel broma, que el justiciable sale de la Justicia ajusticiado. Lo cierto es que la Justicia es un servicio público que ni es infalible ni puede contentar a todos.

1.- No es infalible porque la ciencia jurídica no es exacta por muchas razones, aunque me limitaré a esbozar tres.

En primer lugar, los principios generales del derecho tienen alcance impreciso y fuerza desigual, además de no guardar jerarquía, de manera que en ocasiones se puede parafrasear a Groucho Marx: “ Si no se resuelve el litigio con estos principios, tengo estos otros”.

En segundo lugar, las leyes suelen responder a criterios políticos e intereses que no siempre coinciden con los generales,  su factura técnica es deficiente, y allí donde hay terrenos espinosos suele acudirse a dejar una cómoda laguna legal o bien a términos ambiguos.

Y en tercer lugar, porque la condición humana de jueces, abogados, fiscales y litigantes provoca actitudes, aptitudes y estrategias que conducen a resultados injustos, aunque bajo la fuerza de la cosa juzgada, la seguridad jurídica o la artimaña procesal, o la inexistencia de recursos frente al error o torpeza judicial.

2.- Además, la  Justicia que aplican los jueces no puede contentar a todos por la propia naturaleza dual del litigio, en que existen dos partes que buscan su propio interés o razón ( y en ocasiones multilateral, por la acumulación de acciones o presencia de codemandados).

3.- Dicho esto, este verano me invitaron a través de twitter a abordar, siguiendo la línea de mi viejo post  30 cosas que irritan a un juez de un abogado, o las 30 cosas que irritan a un abogado de un juez, o de las frases que un abogado odia del cliente, el escenario de las cosas que irritan a un justiciable de la Justicia.

Así que, a bote pronto, y como corresponde a la época vacacional, citaría las siguientes 30 cosas que a un ciudadano le fastidian de su relación con la Justicia:

1.- Le fastidia tener que embarcarse en un litigio para demostrar lo que el cree que el Derecho le ampara, cuando el nunca quiso meterse en pleitos y siempre tuvo presente la maldición gitana ( “pleitos tengas y los ganes”).

2.-Le fastidia tener que contratar un abogado con los costes de tiempo, dinero y energías y especialmente le fastidia eso de la “provisión de fondos” cuando el mismo siempre pediría una garantía o señal si prestase un servicio sin cobro al contado.

3.- Le fastidia no entender la jungla de Juzgados y Tribunales: Violencia doméstica, penal, laboral, instrucción, instancia…Audiencias, Salas… Ni quien diantres manda en su pleito… pues no sabe si la decisión sobre su caso o incidente es competencia de ese Juez, de ese Letrado de Justicia (antiguo secretario judicial, tampoco entiende el cambio de nombre del cargo) o de eso que se llama Oficina Judicial.

4.- Le fastidia no entender la razón de tener que seguir una vía administrativa, formarse un expediente, hacer un recurso administrativo, formular un demanda, pedir cautelares, proponer pruebas y conclusiones… cuando su tema podría solucionarse hablando con un Concejal o político y con un buen mediador o árbitro, con sentido común y sin esas leyes ininteligibles.

5.-Le fastidia tener que bucear en sus archivos, cajones y memoria para buscar testigos, documentos y cualquier prueba que permita al abogado tejer su demanda o contestación.

6.- Le fastidia tener que aceptar que su medida cautelar será probablemente denegada y tendrá que soportar el atropello hasta que llegue la sentencia, sufriendo en silencio y poniendo su fe a largo plazo, cuando quizá la sentencia intente deshacer un entuerto que se perpetró años atrás.

7.- Le fastidia que el pleito se convierta en la historia interminable, como el juego de la oca, va de incidente en incidente, marcha atrás, turno sin jugar, le adelantan…

8.- Le fastidia no entender que su pleito en el Juzgado que le tocó en suerte ( o desgracia) va mas despacio que el asunto similar de otro interesado que va acelerado en el Juzgado vecino, y sin alcanzar la certeza tampoco de si es mejor para la justicia un Juez-liebre o un Juez-tortuga.

9.- Le fastidia que las buenas noticias del pleito parecen llegar rápido (admisiones, cautelares estimadas, etc) y en cambio las malas noticias ( incidentes desestimado, pruebas rechazadas, sentencia desfavorable,etc) parecen llegar tarde o no llegar.

10.- Le fastidia no entender que su abogado le frene los pies para que no visite o pida entrevista al juez cuando el quisiera cara a cara explicarle “lo que hay”.

11.- Le fastidia que los escritos del juez le llamen “actor” cuando no es su profesión, o que consideren “impertinente” su prueba testifical y “pertinente” la del contrario.

12.- Le fastidia que le hayan citado para comparecer en la vista oral y ser interrogado por la otra parte, y verse enfrentado a un abogado despiadado, y además que le citen en una fecha en que  le viene en gana al juez pese a tener el particular su propia agenda personal y familiar.

13.-  Le fastidia que su abogado en el pasillo mientras esperan la vista oral, hable con el abogado contrario con familiaridad y cortesía…¿estará vendido?

14.- Le fastidia asistir sentado en un banquillo a una especie de circo donde todos van disfrazados con toga, se hablan con afectación, y siguen ritos extraños, cuando para el cliente su derecho está claro pues quiere cobrar, que no le multen, que no le expropien, etc.

15.- Le fastidia que quiere intervenir y hablar en la vista oral, para corregir los disparates o mentiras que escucha, pero el juez no le deja, mientras su abogado le hace señales de que guarde silencio y compostura en sala.

16.- Le fastidia observar conteniéndose a los testigos de la parte contraria, que además los conoce, como dicen lo que el cree mentira, o al menos, como se portan deslealmente con él.

17.- Le fastidia que el abogado no siga sus instrucciones como cliente que paga, porque el quería decir una cosa y mostrarle al juez otra y cantar las cuarenta a ese perito…y sin embargo su abogado hace lo que le da le gana… o eso le parece.

18.- Le fastidia enormemente que esperaba una decisión de fondo en la sentencia, que zanjase de una vez el litigio, y ha obtenido una sentencia que parece tomarle el pelo, pues aprecia inadmisión o se limita a disponer la marcha atrás para volver a la casilla de salida (ya sea “retroacción de actuaciones” del procedimiento administrativo, o “nulidad de actuaciones” del procedimiento judicial).

19-.Le fastidia leer la sentencia varias veces y no comprenderla pese a que su abogado le explica los tecnicismos ( en cambio si la sentencia es favorable le basta con comprender el “Fallo”).

20.- Le fastidia al leer la sentencia, pese a que consideraba su asunto importantísimo, el que reciba una  sentencia de “corta y pega” o que lo despacha con pocas líneas, a veces parcas, a veces rituales y a veces ininteligibles, y piensa…¿para esto pago yo mis impuestos?

21.- Le fastidia tener que reconocer que, pese a que su abogado le advirtió del riesgo de perderlo, se empecinó en ello, en seguir adelante y no dar un paso procesal hacia atrás, ni para tomar carrera.

22.- Le fastidia la condena en costas, y mucho más le fastidia, no solo que su abogado no podía anticiparle el monto que podría suponer en caso de perder, sino que la cifra máxima fijada por el juez que le tocó en suerte es mas elevada que el criterio del juez vecino para caso sustancialmente igual.

23.- Le fastidia, tras el desenlace desfavorable, tener que aguantar las preguntas de amigos y vecinos sobre si ya “salió la sentencia”, por la sensación de “cornudo y apaleado”.

24.- Le fastidia, si el desenlace es favorable, que el fuero le ha costado medio huevo, porque aun ganando el pleito no ha sido gratis.

25.-Le fastidia, si el desenlace es favorable, que la otra parte ha recurrido la sentencia y que se vuelve otra vez al terreno judicial.

26.- Le fastidia que con sentencia firme favorable, la ejecución lleva mas tiempo y costes que el desarrollo del litigio principal, y mas le fastidia que los autos judiciales le digan sin ruborizarse que la sentencia es “de imposible cumplimiento”.

27.- Le fastidia que el juez en su sentencia se declara cumplidor de la Ley pero se olvida de la Justicia, cuando siempre pensó que el buen juez debería primero aplicar justicia y postergar formalismos y leyes absurdas.

28.- Le fastidia el corporativismo judicial que destila el que su apelación o casación sea desestimada, como la de la mayor parte de amigos o conocidos que han tenido que recurrir sentencias.

29.- Le fastidia que, por lo que dicen los medios de comunicación, la justicia está politizada, ya que a él no le engañan con esa distinción artificiosa entre Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial y el Poder Judicial, pues al fin y al cabo, parece que todos visten toga y son la misma camada.

30.- Le fastidia “el papelón” de que todos hablen de la “justicia sin papeles” y él solo hace que barajar documentos, aportarlos o sufrir el reproche de no aportarlos.

Pero lo que más le fastidia es saber que si existe otro riesgo de sus intereses o derechos, si no quiere echarse al monte con la escopeta, no tiene más remedio que confiar nuevamente en la ruleta judicial.

En fin, tómese lo dicho como una caricatura, que como toda caricatura exagera situaciones y se fija mas en la patología que en la regla general, y que intenta ofrecer una chispa amena en el período vacacional.

delaJustica.com: Las 30 cosas que realmente fastidian al ciudadano de la Justicia

"Pero lo que más le fastidia es saber que si existe otro riesgo de sus intereses o derechos, si no quiere echarse al monte con la escopeta, no tiene más remedio que confiar nuevamente en la ruleta judicial"

José Ramón Chaves. Blog delajusticia.com.- Suele decirse gráficamente y con cruel broma, que el justiciable sale de la Justicia ajusticiado. Lo cierto es que la Justicia es un servicio público que ni es infalible ni puede contentar a todos.

1.- No es infalible porque la ciencia jurídica no es exacta por muchas razones, aunque me limitaré a esbozar tres.

En primer lugar, los principios generales del derecho tienen alcance impreciso y fuerza desigual, además de no guardar jerarquía, de manera que en ocasiones se puede parafrasear a Groucho Marx: “ Si no se resuelve el litigio con estos principios, tengo estos otros”.

En segundo lugar, las leyes suelen responder a criterios políticos e intereses que no siempre coinciden con los generales,  su factura técnica es deficiente, y allí donde hay terrenos espinosos suele acudirse a dejar una cómoda laguna legal o bien a términos ambiguos.

Y en tercer lugar, porque la condición humana de jueces, abogados, fiscales y litigantes provoca actitudes, aptitudes y estrategias que conducen a resultados injustos, aunque bajo la fuerza de la cosa juzgada, la seguridad jurídica o la artimaña procesal, o la inexistencia de recursos frente al error o torpeza judicial.

2.-Además, la  Justicia que aplican los jueces no puede contentar a todos por la propia naturaleza dual del litigio, en que existen dos partes que buscan su propio interés o razón ( y en ocasiones multilateral, por la acumulación de acciones o presencia de codemandados).

3.-Dicho esto, este verano me invitaron a través de twitter a abordar, siguiendo la línea de mi viejo post  30 cosas que irritan a un juez de un abogado, o las 30 cosas que irritan a un abogado de un juez, o de las frases que un abogado odia del cliente, el escenario de las cosas que irritan a un justiciable de la Justicia.

Así que, a bote pronto, y como corresponde a la época vacacional, citaría las siguientes 30 cosas que a un ciudadano le fastidian de su relación con la Justicia:

1.-bLe fastidia tener que embarcarse en un litigio para demostrar lo que el cree que el Derecho le ampara, cuando el nunca quiso meterse en pleitos y siempre tuvo presente la maldición gitana ( “pleitos tengas y los ganes”).

2.-Le fastidia tener que contratar un abogado con los costes de tiempo, dinero y energías y especialmente le fastidia eso de la “provisión de fondos” cuando el mismo siempre pediría una garantía o señal si prestase un servicio sin cobro al contado.

3.- Le fastidia no entender la jungla de Juzgados y Tribunales: Violencia doméstica, penal, laboral, instrucción, instancia…Audiencias, Salas… Ni quien diantres manda en su pleito… pues no sabe si la decisión sobre su caso o incidente es competencia de ese Juez, de ese Letrado de Justicia (antiguo secretario judicial, tampoco entiende el cambio de nombre del cargo) o de eso que se llama Oficina Judicial.

4.- Le fastidia no entender la razón de tener que seguir una vía administrativa, formarse un expediente, hacer un recurso administrativo, formular un demanda, pedir cautelares, proponer pruebas y conclusiones… cuando su tema podría solucionarse hablando con un Concejal o político y con un buen mediador o árbitro, con sentido común y sin esas leyes ininteligibles.

5.-Le fastidia tener que bucear en sus archivos, cajones y memoria para buscar testigos, documentos y cualquier prueba que permita al abogado tejer su demanda o contestación.

6.- Le fastidia tener que aceptar que su medida cautelar será probablemente denegada y tendrá que soportar el atropello hasta que llegue la sentencia, sufriendo en silencio y poniendo su fe a largo plazo, cuando quizá la sentencia intente deshacer un entuerto que se perpetró años atrás.

7.- Le fastidia que el pleito se convierta en la historia interminable, como el juego de la oca, va de incidente en incidente, marcha atrás, turno sin jugar, le adelantan…


8.- Le fastidia no entender que su pleito en el Juzgado que le tocó en suerte ( o desgracia) va mas despacio que el asunto similar de otro interesado que va acelerado en el Juzgado vecino, y sin alcanzar la certeza tampoco de si es mejor para la justicia un Juez-liebre o un Juez-tortuga.

9.- Le fastidia que las buenas noticias del pleito parecen llegar rápido (admisiones, cautelares estimadas, etc) y en cambio las malas noticias ( incidentes desestimado, pruebas rechazadas, sentencia desfavorable,etc) parecen llegar tarde o no llegar.

10.-Le fastidia no entender que su abogado le frene los pies para que no visite o pida entrevista al juez cuando el quisiera cara a cara explicarle “lo que hay”.

11.- Le fastidia que los escritos del juez le llamen “actor” cuando no es su profesión, o que consideren “impertinente” su prueba testifical y “pertinente” la del contrario.

12.- Le fastidia que le hayan citado para comparecer en la vista oral y ser interrogado por la otra parte, y verse enfrentado a un abogado despiadado, y además que le citen en una fecha en que  le viene en gana al juez pese a tener el particular su propia agenda personal y familiar.

13.Le fastidia que su abogado en el pasillo mientras esperan la vista oral, hable con el abogado contrario con familiaridad y cortesía…¿estará vendido?

14.Le fastidia asistir sentado en un banquillo a una especie de circo donde todos van disfrazados con toga, se hablan con afectación, y siguen ritos extraños, cuando para el cliente su derecho está claro pues quiere cobrar, que no le multen, que no le expropien, etc.

15.- Le fastidia que quiere intervenir y hablar en la vista oral, para corregir los disparates o mentiras que escucha, pero el juez no le deja, mientras su abogado le hace señales de que guarde silencio y compostura en sala.

16.- Le fastidia observar conteniéndose a los testigos de la parte contraria, que además los conoce, como dicen lo que el cree mentira, o al menos, como se portan deslealmente con él.

17.- Le fastidia que el abogado no siga sus instrucciones como cliente que paga, porque el quería decir una cosa y mostrarle al juez otra y cantar las cuarenta a ese perito…y sin embargo su abogado hace lo que le da le gana… o eso le parece.

18.- Le fastidia enormemente que esperaba una decisión de fondo en la sentencia, que zanjase de una vez el litigio, y ha obtenido una sentencia que parece tomarle el pelo, pues aprecia inadmisión o se limita a disponer la marcha atrás para volver a la casilla de salida (ya sea “retroacción de actuaciones” del procedimiento administrativo, o “nulidad de actuaciones” del procedimiento judicial).

19-.Le fastidia leer la sentencia varias veces y no comprenderla pese a que su abogado le explica los tecnicismos ( en cambio si la sentencia es favorable le basta con comprender el “Fallo”).

20.- Le fastidia al leer la sentencia, pese a que consideraba su asunto importantísimo, el que reciba una  sentencia de “corta y pega” o que lo despacha con pocas líneas, a veces parcas, a veces rituales y a veces ininteligibles, y piensa…¿para esto pago yo mis impuestos?

21.- Le fastidia tener que reconocer que, pese a que su abogado le advirtió del riesgo de perderlo, se empecinó en ello, en seguir adelante y no dar un paso procesal hacia atrás, ni para tomar carrera.

22.- Le fastidia la condena en costas, y mucho más le fastidia, no solo que su abogado no podía anticiparle el monto que podría suponer en caso de perder, sino que la cifra máxima fijada por el juez que le tocó en suerte es mas elevada que el criterio del juez vecino para caso sustancialmente igual.

23.- Le fastidia, tras el desenlace desfavorable, tener que aguantar las preguntas de amigos y vecinos sobre si ya “salió la sentencia”, por la sensación de “cornudo y apaleado”.

24.- Le fastidia, si el desenlace es favorable, que el fuero le ha costado medio huevo, porque aun ganando el pleito no ha sido gratis.

25.-Le fastidia, si el desenlace es favorable, que la otra parte ha recurrido la sentencia y que se vuelve otra vez al terreno judicial.

26.- Le fastidia que con sentencia firme favorable, la ejecución lleva mas tiempo y costes que el desarrollo del litigio principal, y mas le fastidia que los autos judiciales le digan sin ruborizarse que la sentencia es “de imposible cumplimiento”.

27.- Le fastidia que el juez en su sentencia se declara cumplidor de la Ley pero se olvida de la Justicia, cuando siempre pensó que el buen juez debería primero aplicar justicia y postergar formalismos y leyes absurdas.

28.- Le fastidia el corporativismo judicial que destila el que su apelación o casación sea desestimada, como la de la mayor parte de amigos o conocidos que han tenido que recurrir sentencias.

29.- Le fastidia que, por lo que dicen los medios de comunicación, la justicia está politizada, ya que a él no le engañan con esa distinción artificiosa entre Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial y el Poder Judicial, pues al fin y al cabo, parece que todos visten toga y son la misma camada.

30.- Le fastidia “el papelón” de que todos hablen de la “justicia sin papeles” y él solo hace que barajar documentos, aportarlos o sufrir el reproche de no aportarlos.

Pero lo que más le fastidia es saber que si existe otro riesgo de sus intereses o derechos, si no quiere echarse al monte con la escopeta, no tiene más remedio que confiar nuevamente en la ruleta judicial.


En fin, tómese lo dicho como una caricatura, que como toda caricatura exagera situaciones y se fija mas en la patología que en la regla general, y que intenta ofrecer una chispa amena en el período vacacional.